4. Antecedentes y marco teórico conceptual


Antecedentes

En los textos revisados hallamos que investigaciones o intervenciones sobre el tema de la salud o cuidado articular no es frecuente, incluso casi nulos. La vasta mayoría son textos de tipo médico, y acaso algunos de ergonomía, del trabajo.

Sobre todo, encontramos artículos diversos, estos si los más, sobre enfermedades articulares, como tendinitis, inflamación articular u otras más graves.

            En cuanto a la salud articular especialmente para tejedoras lo que hallamos ningún texto al respecto, sí hay videos disponibles realizados generalmente por mujeres tejedoras que hacen recomendaciones sobre sus propios métodos utilizados para aminorar los malestares o dolencias derivadas de la actividad de tejer.

 

 

Marco teórico

 Salud articular

 

Las articulaciones del cuerpo son las estructuras óseas principalmente, que unen uno o más huesos a través del mismo hueso y de tejido cartilaginoso, o que se unen en el punto de contacto entre la estructura ósea y un diente. Son estructuras complejas formadas además del hueso, por músculos, tendones y ligamentos y sirven para dar soporte a la estructura muscular y ósea del cuerpo y también y principalmente, para proveer de movimiento al cuerpo.

De acuerdo a los movimientos que permiten, las articulaciones pueden ser:

-       inmóviles

-       semimóviles y

-       móviles

La mayor parte de las articulaciones del cuerpo son móviles y su estructura está compuesta por:

Cartílago. - tejido que recubre la superficie de un hueso justamente en la articulación. Los cartílagos ayudan a minimizar la fricción del movimiento, esto es el roce hueso a hueso de una articulación.

Membrana sinovial. - es un tejido que reviste a la articulación creando un sello o cápsula articular, que emana un líquido pegajosos y trasparente, el líquido sinovial cubriendo la articulación para lubricarla.

Ligamentos. - son bandas elásticas gruesas y resistentes formadas de tejido conectivo que rodean a las articulaciones para darles sostén y limitar su movimiento.

Tendones. - son otro tipo de tejido conectivo grueso y fibroso, diferente al de los ligamentos, que se hallan lado a lado de cada articulación y que se unen a los músculos. Los tendones hacen posible el movimiento de la estructura a la que pertenece cada articulación, haciendo posible así el movimiento del sistema musculoesquelético del cuerpo.

Bursas. - son cavidades repletas de fluidos que se hallan entre los huesos, ligamentos y demás estructuras adyacentes en la articulación que permiten amortiguar la fricción y el roce de la misma articulación.

Líquido sinovial. - es un fluido como dijimos anteriormente, trasparente, pegajosos y algo espeso que se ubica al interior de las membranas sinoviales de las articulaciones. Sirve para reducir la fricción del tocamiento hueso con hueso cuando las articulaciones se mueven. Existen análisis del líquido sinovial que son un grupo de pruebas que sirven para detectar ciertos tipos de problemas en las articulaciones


 

Las articulaciones en estado óptimo permiten un rango de movimiento adecuado, que brinda una amplia movilidad de todo el Sistema Músculo-esquelético. La actividad diaria, la práctica incorrecta de ejercicio físico, lesiones por caídas, golpes o accidentes, el sobrepeso, las actividades diarias y/o repetitivas y la edad son algunos de los causantes del desgaste de las articulaciones, lo que en el mediano y largo plazo puede derivar en lesiones y/o padecimientos permanentes o incapacitantes.

 

Las dolencias de las articulaciones afectan la calidad de vida de quien las padece, en diferentes grados.  De acuerdo a la estructura afectada, las lesiones en las articulaciones derivan en (Yanguas, 2017):

 

-       tendinopatías o lesiones en los tendones

-       osteopatías, es decir, lesiones en las estructuras óseas

-       lesiones musculares, que se traducen mayormente en contracturas musculares

-       enfermedades reumáticas, que afectan principalmente el cartílago articular

Estas últimas conforman un 30% de todas las patologías osteoarticulares, y, por otro lado, solo la artrosis representa más del 25% de los padecimientos de las articulaciones. (Yanguas, 2017).

Cabe resaltar que las lesiones más frecuentes tienen lugar en las articulaciones del cuerpo que soportan una mayor parte del peso corporal y/o que tienen un rango de movilidad muy amplio, esta son la columna vertebral y las rodillas. Por otro lado, las patologías de desgaste más frecuentes en las articulaciones son la osteoartritis o artrosis (Yanguas, 2017).

 Algunas de las probables raíces de la etiología de los trastornos articulares (Yanguas, 2017), son:

-       la inactividad física

-       sobrepeso corporal

-       estrés físico

-       dismetrías

-       deportes extremos

-       lesiones

-       inflamación

-       algunos tipos de enfermedades metabólicas

-       factores hereditarios

-       malas posturas

 

Los trastornos de las articulaciones, son una de las patologías más recurrentes en el área médica, y son además padecimientos altamente discapacitantes que afecta a una muy amplia distribución poblacional. (Lozano, 2001).

Por sus características clínicas los padecimientos articulares son enfermedades cónicas cuya etiología es frecuentemente desconocida, aunque tenemos referencias de las causas que las provocan, y su tratamiento es la mayoría de las veces, paliativo y las menos curativo. (Lozano, 2001).

Solo por nombrar unas pocas enfermedades articulares más típicas dentro del campo médico, mencionaremos las siguientes:

-       Artritis, es la inflamación y sensibilidad de una o más articulaciones del cuerpo.

-       Artritis reumatoide, es una enfermedad crónica que se caracteriza por la inflamación de las articulaciones, este es un trastorno autoinmunitario, que quiere decir que el Sistema Inmunitario ataca a los tejidos de articulaciones sanas.

-       Artritis gotosa, cuando el ácido úrico se acumula en la sangre, por un desequilibrio en el cuerpo, provoca la inflamación de las articulaciones. Por lo general este padecimiento afecta solo a una articulación del cuerpo y se caracteriza por periodos recurrentes de inflamación y dolor.

-       Osteoartritis o artrosis, sucede por la pérdida del cartílago hialino que recubre las superficies óseas, y que, como señalamos al inicio, protege los huesos de la fricción que el movimiento provoca entre ellos. Esta es la enfermedad articular degenerativa más frecuente de su tipo.

-       Tendinopatías, las tendinopatías son las enfermedades causadas por una sobrecarga del tendón y de las estructuras que le rodean. En este rubro se incluye la presencia de tres síntomas clínicos típicos: 1) inflamación (localizada o difusa), 2) dolor e 3) impotencia funcional. Dentro de esta categoría encontramos a la tendinitis, la tedinosis, la entesopatía y la paratendinitis.

En este punto es pertinente aclarar que la lista de trastornos articulares es extensísima y por ello, nos sería imposible si quiera, referirnos a una parte representativa de las mismas.

El problema central que implica cualquier padecimiento de tipo articular radica en que pueden causar dolor, reducir la movilidad articular y del cuerpo en general, lo que, a su vez, como dijimos en líneas previas, repercute moderada o gravemente, en la calidad de vida de quienes la padecen. 

Así, la necesidad de adquirir prácticas y hábitos que den prioridad a la protección y preservación de la salud de las articulaciones, de manera que podamos prevenir la trastornos o enfermedades articulares o en dado caso, menguar los síntomas de existir un trastorno articular previo. Para ello es de vital importancia entonces o pues fomentar prácticas y hábitos que procuren la salud articular en todos los estadíos de la vida humana.

La salud articular implica los cuidados necesarios para prevenir en primer lugar el deterioro de las articulaciones, y, en segundo lugar, de retrasar el deterioro de las mismas y como consecuencia, el avance de ciertos padecimientos articulares (Yanguas, 2017). Lo ideal sería realizar prácticas de técnicas, ejercicios y hábitos cotidianos como métodos efectivos de prevención de las lesiones y deterioro articulares (Cabeza, Barranco y Villa, 2019).

La salud articular es un proceso, que al igual que la salud en general, se procura y se fomenta a través de las actividades, comportamientos y hábitos de la vida cotidiana. Algunas de ellas son (cita azul):

a)    Mantener un peso adecuado, que reduzca la carga excesiva en las articulaciones de extremidades inferiores y rodillas, principalmente.

b)    Seguir una dieta saludable

c)    Realizar ejercicio físico moderado diariamente, para mantener la flexibilidad y movilidad de las articulaciones. Esta práctica debe incluir estiramientos que son muy efectivos para evitar la rigidez articular y en la prevención de contracturas.

d)    Evitar ejercicios y prácticas de sobrecarga muscular, se recomienda, por ejemplo, realizar la práctica de deportes como la natación y el yoga, ya que estas prácticas son ideales para mantener la movilidad articular sin provocar un impacto negativo sobre las mismas.

e)    Evitar estar en una misma posición fija durante periodos largos, así como evitar también posturas forzadas en el trabajo o en la realización de actividades cotidianas.

f)     Evitar cargar peso excesivo.

g)    Evitar las malas posturas cuando se trabaja con el ordenador de manera frecuente, cotidiana y por periodos extensos. Tomar las precauciones adecuadas como colocar la pantalla a la altura del cuello para evitar la presión sobre las cervicales y hacer uso de sillas con respaldo y que se puedan a justar a la medida del cuerpo de cada usuario.

h)    En caso de padecer lesiones o malestar en las articulaciones recurrir a un profesional de la salud especializado y seguir el tratamiento recomendado.

Es posible mantener la salud de las articulaciones, a través de la práctica del autocuidado y la prevención (Yanguas, S, 2017).


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